"Está muy guapo, cuando se ríe se le hacen arruguitas a los lados de los ojos" le dije a mi mejor amiga respecto a un quinceañero.
Cuando tuve quince años mi abuela compartió conmigo su mas grande secreto de belleza: "nunca te acuestes con maquillaje, crema grasosa en toda la cara durante la noche y nada de sol jamás".
A esa edad no entiendes cuál es el pánico a las arrugas, lo ves como algo natural y a mi me parecía hasta agradable. A los diecisiete me sentía feliz de que se me habían hecho las mini patas de gallo al lado de los ojos cuando me reía, me sentía mas sofisticada y hasta forzaba mas la sonrisa para que mis cachetes subieran y la arruga se viera mas marcada.
Obviamente hice todo lo contrario a la receta de la abuela, y además me reí y disfruté del sol y de la vida como poca gente creo que lo haya hecho; he visto mujeres de mi edad con la piel mas cuidada pero que cuidan cada gesto, apenas sonríen o ya de plano no pueden mover ni un músculo de la cantidad de bótox que traen.
Aclaro, no le encuentro nada de criticable al bótox (que he de confesar que si lo he usado), ni a las cirugías PERO ¿Renunciar a una buena carcajada o a reír hasta llorar por no aceptar esas lineas a las que yo les llamo las arrugas de la felicidad? Ni aunque me prometieran mi cara de niña observando la perfectísima piel de mi abuela que a sus 90 años está inmaculada, no dejaría de expresar toda la alegría, la ternura, el sarcasmo, la felicidad y probablemente hasta una que otra burla en MI inmensa y descarada sonrisa.
La Lakes.
P.D. Y para presumir ya hay photoshop, entonces a reír con TODO !!!
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