Nunca he dudado del poder de la
oración; pero entonces ¿por qué a veces cuando pedimos a Dios la sanación de algún
enfermo sucede lo contrario?
No dudemos que Dios es todo
sabiduría y amor, que sabe lo que hace y sus tiempos no son los tiempos de
nosotros.
Creo que existen almas muy buenas
que vienen a sacrificarse para darnos algún aprendizaje. Almas que vienen a ésta
vida a tener las peores experiencias y a dar amor sin límites a pesar de su
dolor.
¿Cuántas veces pedimos y oramos
para que éstas personas sanen y ya no sufran? Dios es tan grande que por
supuesto que está al pendiente de nuestra oración y nos escucha; es entonces
cuando decide tomar a ese ser dolido y atormentado y darle el regalo del
descanso y la liberación.
Es muy doloroso perder a un ser
querido, muy frustrante verlo partir después de que rezamos noches enteras por
su salud y su bienestar. En éste punto es donde debemos entender que su sanación
fue esa, irse a los brazos de Dios; por supuesto que lo ayudamos y lo sanamos
con nuestro amor y nuestras oraciones.
¿Qué hacer para que
su tormento y su dolor no hayan sido en vano? APRENDER y asimilar lo que vino a
enseñarnos; es la manera de mantener viva a esa persona que tanto quisimos
mientras estuvo vivo en un cuerpo físico. Preguntarse: ¿Qué estoy aprendiendo
con su partida? ¿Qué vino a enseñarme en ésta vida para que yo haga o deje de
hacer?
De este modo agradezcamos el
haber tenido el honor de convivir con la persona que se fue y como un homenaje
reflexionemos que cambios tenemos que hacer en nuestras vidas para ser mejores.
Lo mismo pasa con las relaciones,
no hay que aferrarse a algo que no está destinado a ser; hay que tomar las
lecciones que esa persona dejó en su paso por nuestras vidas y despedirla con
amor y bendiciones.
TODO absolutamente todo es un
aprendizaje y hay que agradecerlo.
@terelagos
Hola preciosa.
ResponderEliminarHas escogido un gran tema y lo has desarrollado en un excelente artículo.
Así como tenemos derecho a la vida, también tenemos derecho a la muerte, por qué entonces aferrarnos solo a lo que conocemos como "vida", la muerte no es más que una continuación de la vida en otro plano de la existencia, no es la tierra el único mundo donde aprendemos, existen muchos otros y en cada uno aprendemos algo distinto. Nos enseñan tanto a temer a la muerte que preferimos huir de su conocimiento.
Cuando sabemos que estamos en peligro de muerte nos aferramos a la vida temiendo a la muerte; cuando nos enteramos que alguien muy querido se puede morir, buscamos la manera de atarlo a la vida temiendo por su muerte. En ambos casos lo mejor es hacer lo necesario para la sanación pero estando consciente que existen dos opciones y que las dos tienen igual proporción y que vamos a aceptar la que prevalezca por muy fuerte que nos parezca, debemos comprender y hacerle comprender a los demás que la muerte no puede ser descartada, que es un derecho y que es otra forma de vida, que vamos a seguir viviendo pero desde otra perspectiva, que los lazos amorosos no van a romperse porque están muy profundos en la memoria y en el corazón y porque en definitiva no queremos romperlos, que en algún momento tendrá la oportunidad de volver a la tierra con otra personalidad pero con la misma esencia.
Debemos cambiar nuestra percepción sobre la muerte, eso forma parte muy importante de nuestro propio conocimiento. En este momento de mi vivencia yo defiendo a la muerte tanto como defiendo a la vida ya que vida y muerte forman parte del gran proceso de aprendizaje que la vida nos obsequia.
Nos empecinamos, erróneamente,a seguir utilizando el concepto de "Para toda la vida" aún sabiendo que en algún momento experimentaremos la muerte, lo importante es vivir el hoy, el presente y disfrutar todo lo que podamos permitirnos, aprender de ello, obtener luego la comprensión y así ganar aprendizaje.
Sabes que me gusta tu escritura Tere, rompe ya las barreras de la desconfianza, entrégate al regocijo de poder plasmar con seguridad tu semblanza.
Mil besos mi bella. BENDICIONES!!!!!
Gracias maestro por compartir tu sabiduría y tomarte la molestia de leerme. Coincido en todo con tu opinión. No pudiste haberlo dicho mejor, bendiciones para ti también.
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